En la exhortación pastoral “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna” los Obispos de México hemos señalado la importancia de la oración por la paz, destacando entre las formas de oración el rezo del Rosario de la Virgen María.
“Oramos también por la paz con la devota oración del Rosario de la Virgen María, a quien invocamos como Reina de la Paz; Ella, fortalece los vínculos fraternos, alienta a la reconciliación y al perdón” (No. 238)
Al rezar el Santo Rosario, vamos considerando los misterios de nuestra salvación. “Misterio”, en su sentido etimológico, significa plan, y en el lenguaje cristiano la paz es un elemento fundamental del plan de Dios, “que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim. 2, 4). La Iglesia anuncia el mismo
Reino de Dios que Cristo vino a anunciarnos, ese Reino “que no es comida ni bebida,
sino justicia y paz, y gozo en el Espíritu Santo” (Rom. 14,17).
En este Rosario por la paz, siguiendo la indicación de la Virgen María “hagan lo que él les diga” ( Jn 2,5) nos pondremos a la escucha atenta de la Palabra de Dios, reflexionándola desde la perspectiva de la construcción de la paz e iremos desglosando en cada misterio los compromisos que los Obispos de México nos hemos propuesto para esta tarea.
Todos los discípulos misioneros de Jesús en esta nación estamos llamados a asumir esos compromisos del episcopado mexicano, y a hacerlo, siempre con la disposición de colaborar con todos los hombres y mujeres de buena voluntad que se esfuerzan porque haya condiciones de vida digna para todos los habitantes de nuestra patria.
En el Santo Rosario tradicionalmente meditamos en los misterios de la encarnación, vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Ahora, en este Rosario invitamos a meditar en Cristo, nuestra paz (Cf. Ef. 2,14), en la paz que Cristo nos vino a ofrecer (Cf. Jn. 14, 27; 20, 19-21) y en la paz que Cristo nos manda ofrecer en el saludo, en la predicación y en el perdón (Cf. Mt. 10, 12-13; Jn, 20, 22-23). La paz es misterio, porque es parte del plan de Dios para nosotros. Pongamos nuestros compromisos en manos de María, nuestra Madre, para que por su Hijo, el Padre los acepte y lleve a feliz término.
+Gustavo Rodríguez Vega
Obispo de Nuevo Laredo
Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social
Octubre de 2010
"Que en Cristo nuestra paz,Es el nombre de la exhortación pastoral del episcopado mexicano publicada el 15 de febrero de 2010. Trata sobre la misión de la Iglesia en la construcción de la paz, para la vida digna del pueblo de México.
Con ella, los Obispos de México cumplen el propósito externado al final de la pasada LXXXVIII Asamblea Plenaria de la CEM, en noviembre de 2009, en la que dedicaron tres jornadas al estudio y reflexión sobre la situación de inseguridad y violencia que se vive en México. Al término de esta asamblea plenaria, en su mensaje final señalaban: «pronto pondremos a su alcance una reflexión más profunda sobre esta situación [de inseguridad y violencia], explicitando las exigencias irrenunciables de la vida cristiana.»
Esta exhortación pastoral, publicada en un impreso de 116 páginas, tiene 258 parágrafos, distribuidos en seis partes:
Introducción [1-9]
1. La Inseguridad y la violencia en México [10-106]
2. Con la luz del Evangelio y de la Doctrina Social
de la Iglesia [107-184]
3. Promover el Desarrollo – Construir la Paz [185-239]
Llamamiento final [240-256]
Conclusión [257-258]
El contenido se presenta siguiendo el método ver, juzgar y actuar, que es el método con el que la Iglesia hace el discernimiento de los signos de los tiempos.
En esta exhortación pastoral, los Obispos de México comparten su discernimiento sobre la misión de la Iglesia en la realidad de inseguridad y violencia que se vive en México y alientan la esperanza de todos, especialmente de quienes viven con miedo, tristeza y dolor por esta situación social.
A partir de un acercamiento a la realidad de la inseguridad y la violencia en México, los Obispos, presentan con la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia, la tarea de los discípulos misioneros de Jesucristo en la construcción de la paz, señalando una serie de tareas a las que se comprometen, para que la Iglesia, desde su misión evangelizadora, contribuya para lograr un orden social más justo.
Al mismo tiempo, en la exhortación pastoral, los Obispos hacen una llamado a la responsabilidad social de todos los ciudadanosmexicanos para que, de manera personal o de manera organizada, asuman sus derechos y deberes en la tarea de construir la paz para la vida digna de todo el pueblo de México.
Es intención de los Obispos en México que este documento sea una referencia y que inspire el trabajo apostólico de los sacerdotes, consagrados y laicos, en las distintas áreas de la pastoral.